No fueron solo los perros, pero todo comienza con ellos.

Una mañana como muchas, “Mamá Rosita”, conocida así por las vecinas y los vecinos de la zona Huayrapata, de 95 años de edad, salió de su vivienda hacía el cerro donde ella habitualmente hacía sus necesidades fisiológicas porque en su domicilio no hay un baño higiénico (en varias zonas de Huanuni no todas las casas tienen acceso al alcantarillado sanitario). “Mamá Rosita”, a pesar de su edad, todavía se valía por sí misma para movilizarse.

No se entiende por qué, en ese día negro para Mamá Rosita, fue atacada  por los perros de sus vecinos que, como siempre, están en las calles sin control ni vigilancia. Entre ellos había un perro de la raza rottweiler, que está en la lista de perros catalogados como de alta peligrosidad por la Ley 553 de “Regulación  de tenencia de perros peligrosos”. Según esta ley, los dueños de estos perros deben tener una licencia y un seguro obligatorio de responsabilidad civil de daño a terceros; además, establece medidas de seguridad para la circulación de estos animales. Por otra parte, no existe ningún registro de perros peligrosos en el Gobierno Municipal de Huanuni, tal como manda la ley citada.

Los perros, no se sabe exactamente cuántos eran, la arrastraron varios metros en medio de los gritos de Mamá Rosita arrancándole el cuero cabelludo y causando heridas terribles en casi todo el cuerpo. Un joven, que casualmente pasaba por ahí, la auxilió ahuyentado  a los animales.

Inmediatamente, alertados los vecinos y la hija de  Mamá Rosita, la evacuaron al centro de la salud de la zona. Ante la gravedad de las heridas y el riesgo de desangramiento, el médico de turno la refirió al hospital público de segundo nivel de Huanuni. Ahí se percataron que ella era rentista y por tanto tenía el seguro de la Caja Nacional de Salud – CNS a donde fue trasladada.

Según la directora de este nosocomio de la CNS, Mamá Rosita estaba muy débil y grave de salud, por esta razón la enviaron hasta el Hospital Obrero de tercer nivel que queda en la ciudad de Oruro a 49 km de la población de Huanuni. Cuando llegan al Hospital Obrero en Oruro, les informan que no pueden atenderla porque el seguro de la CNS no cubre este tipo de hechos.

A sus familiares no les queda otra alternativa que llevarla a una clínica particular de la ciudad  de Oruro donde soporta tres intervenciones quirúrgicas, cada una de  ellas de mucha duración y de alto riesgo además de costosas. La familia tuvo que cancelar alrededor de 45.000 bolivianos. Algunas personas se solidarizaron con aportes que ayudaron en una pequeña parte a cubrir estos gastos.

Mientras su hija estaba dedicada a la atención médica de Mamá Rosita, amparados en la legislación vigente, se denunció el hecho intentando abrir un el proceso judicial contra los dueños de los perros para que se hagan cargo de los daños causados por sus animales.

Sin embargo, el proceso contra los dueños de los perros que atacaron a Mamá Rosita no avanza debido a que no hubo la inmediata intervención para el decomiso de los canes y recojo de pruebas por parte de la policía. Zoonosis (responsable del control de animales) y el COSLAM (Centro de Orientación Socio Legal del Adulto Mayor), instancias dependientes  del Gobierno Municipal de Huanuni, no actuaron en este caso debido a que no había personal designado porque los anteriores funcionarios finalizaron sus contratos y no se habían contratado a los nuevos funcionarios.

Ante esta situación, el juez que atendió el caso no ordenó ningún tipo de sanción a los dueños de los perros. Se realizaron tres audiencias a las que no asistió el fiscal por falta de tiempo ya que hay un solo fiscal para atender los tres municipios de la Provincia Dalence y, según dice, tiene demasiada carga procesal.

Mamá Rosita dio su último suspiro el 27 de enero del 2022, después de 16 días de lucha por vivir.

¿Hasta cuándo tenemos que esperar para tener barrios con saneamiento básico?, ¿Cómo hacemos para que las familias tengan responsablemente a sus animales y no los dejen a su libre albedrío en las calles?, ¿Cuándo los servicios de salud serán capaces de tratar a las personas como a seres humanos?, ¿Cuándo se priorizará los servicios de atención a las personas más vulnerables? y finalmente, sabiendo cómo es el sistema judicial en Bolivia, ¿Habrá justicia para Mamá Rosita?

Mientras, esperamos acongojados que la historia no se repita.

Por admin

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